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Debido a la complejidad de la composición química de los aceites esenciales, la respuesta terapéutica es también muy compleja. Esta es la razón por la que no es raro encontrar varias indicaciones para un mismo aceite esencial.
También es posible mezclar distintos aceites esenciales, con el fin de obtener una respuesta terapéutica acentuada o más específica. Se habla entonces de sinergia. Es actualmente un eje importante de la investigación científica. La aromaterapia se inscribe en un planteamiento global de cuidados. No puede responder a todos los problemas médicos. Puede asociarse a otras terapias. Debemos reservar estrictamente el uso de los aceites esenciales con fines terapéuticos a médicos o aromaterapeutas profesionales. La aplicación externa es la vía más idónea permitiendo la difusión rápida de los principios activos de los aceites en el organismo. Los aceites esenciales son “lipophiles” y se difusan vía las capas cutáneas hasta la sangre. La mayoría de los aceites esenciales no se pueden usar puros directamente sobre la piel por su alta concentración que puede irritar los tejidos. En su mayoría deben ser diluidos en una base de aceite vegetal para crear una loción o un aceite de masaje. También pueden ser añadidos en una crema neutra para un tratamiento cosmético.
Solo algunos aceites pueden usarse directamente sobre la piel y con ciertas precauciones: son los aceites de lavanda fina, árbol de te. Al contrario, existen otros como la Ajedrea, el Tomillo Timol, el Orégano, el Clavo y la Canela, que son ricos en fenoles y por lo tanto no se pueden usar sobre la piel ni siquiera diluidos por ser dermocausticos. Los masajes y los baños aromáticos permiten cuidar el cuerpo aprovechando la mayoría de las propiedades de los aceites esenciales.
Aromaterapia para el bienestar: Sabemos que nuestro estado de salud es un conjunto global de factores, que depende de nuestra alimentación, del estrés que nos afecta, de si hacemos ejercicio o no…Si somos responsables, podemos influir en ello, adoptando hábitos de vida sanos y haciendo nuestro este principio de la medicina china: es más fácil prevenir que curar. Reservando sus usos terapéuticos a médicos y aromaterapeutas profesionales, los aceites esenciales y sus principios activos pueden ser muy beneficiosos para cuidar nuestra salud y mejorar nuestro bienestar y calidad de vida, siempre limitando sus usos a la vía externa.
Vía cutánea: el masaje y la fricción Los aceites esenciales pueden usarse de manera preventiva, curativa o simplemente en un cuidado corporal. Tienen un impacto físico, psíquico y emocional. Los aceites esenciales siempre se diluyen en un aceite vegetal elegido en función de sus especifidades (ver la sección sobre los aceites vegetales). Penetran en las capas cutáneas y se difunden rápidamente en la circulación sanguínea general por el intermediario de la micro circulación superficial. El masaje ayuda a su penetración. Una fricción de aceites esenciales por la mañana después de la ducha aporta una gran energía al organismo, un masaje relajante por la noche, favorece el sueño. Se pueden utilizar a su vez Sinergias de Aceites esenciales tónicas o relajantes, circulatorias o respiratorias, antidolores, sensuales o afrodisíacas, etc… Se suele practicar una fricción localmente para aliviar los problemas circulatorios de las piernas. Para el mantenimiento, la fricción se practicará preferiblemente en los centros meridianos (nuca, plexo solar, abdomen, sacro y planta de los pies). Vía cutánea: baños, balneoterapia, sauna y envolvimientos aromáticos Se recomienda especialmente practicar varias veces al més los baños aromáticos. Sus primeras virtudes son relajar y eliminar las tensiones que bloquean a menudo las funciones vitales del organismo e inducen problemas vinculados al control del peso, a la celulitis, a las angustias, etc.… Los envolvimientos se suelen hacer en los centros profesionales de bienestar, en casa al salir del baño o después de una sauna. En los envolvimientos calientes con algas o lodos y arcillas minerales, se recomienda mucho agregar algunas gotas de aceites esenciales, para incrementar la eficacia del tratamiento.
Vía respiratoria: difusión atmosférica e inhalación Bajo un enfoque holistico, la aromaterapia no disocia la mente del cuerpo: los perfumes de los aceites esenciales pueden afectar nuestro estado emocional, y sus moléculas pueden actuar sobre nuestro estado fisiológico. Desde el año 2000, el estudio de la olfacción se desarrolló de manera decisiva. Una rama de investigación científica nombrada “aromacologia” trata del vínculo entre aceites esenciales e olor. La aromacologia se define por el estudio de los aromas, y se extiende a la influencia de los olores sobre el comportamiento humano. Se mide por ejemplo el impacto de un olor sobre la irritabilidad, el malestar o bienestar…El impacto de los olores puede también modificar las funciones cognitivas como, por ejemplo, aumentar la vigilancia…Se prueban olores en lugares de trabajo para aumentar la productividad o ayudar a la relajación. La información olfativa llega al cerebro transmitida por los millares de receptores situados en la cavidad nasal. Se transmite a continuación al cerebro. Esté último la trata y la vuelve a traducir en efectos positivos o negativos (efecto sedativo, relajante, estimulante, desestresante …). Los olores siempre se conectan a un acontecimiento particular, causando el placer o la aversión. Cada individuo reacciona a su manera. Algunos olores se sitúan al límite de lo perceptible y pueden inducir comportamientos espontáneos. Se habla de olores subconscientes. Los vínculos entre olores y comportamiento son estrechos y complejos. Cada individuo tendrá la posibilidad de elegir el aceite esencial que le aportará el máximo de bienestar. Cada aceite esencial puede seleccionarse por su actividad pero también por su olor y su impacto en el comportamiento.
Por sus olores, los aceites esenciales originan reacciones emocionales y fisiológicas. Una de sus primeras utilizaciones fue en la elaboración de perfumes. Los perfumes desempeñaron un papel cultural y social a través de las edades. Las virtudes terapéuticas de los perfumes sólo se redescubrieron a partir del Siglo XX. La difusión atmosférica de los aceites esenciales se puede utilizar con el fin de volver la vida más agradable, y puede actuar en distintas situaciones (asociación con la toma medicamentosa alopática, nutrición, equilibrio del organismo…). No hay búsqueda de tratamiento terapéutico, sino solamente una acción vinculada al bienestar de cada uno. Algunos expertos han realizado distintas pruebas: - impacto positivo de la utilización de las esencias de cítricos en la depresión nerviosa. - difusión atmosférica de Ylang o Lavanda Fina para reducir el estrés o aumentar la concentración en un trabajo sobre ordenador. - mezcla de aceites esenciales de Rosa, Sándalo y Pino disminuyendo del 60% la toma de somníferos en personas que sufren de insomnio. Estos ejemplos permiten entender mejor el impacto de los olores en el comportamiento humano. La dosis utilizada será siempre muy pequeña. Aromaterapia para el cuidado de la piel Los aceites esenciales son sustancias hiperconcentradas, no se usan puros sobre la piel. Todo riesgo de irritación debe evitarse. Son livianos y no grasos, insolubles en agua y levemente solubles en vinagre. Se disuelven bien en alcohol y se mezclan muy bien con ceras, grasas y aceites vegetales. Los aceites vegetales penetran rápidamente, son nutritivos, cicatrizantes y suavizantes para la piel. Permiten preservar el resplandor y el buen equilibrio de la piel. Para el contorno de los ojos, se recomienda el uso de las aguas florales o hidrolatos. La llamada aroma-cosmética abarca: - los masajes : actúan sobre el nivel de energía del organismo, aumenta la circulación sanguínea y el drenaje linfático. Favorecen la eliminación de las toxinas. Un cuidado del rostro, asociado a un masaje, permite alisar la piel, obtener una tez resplandeciente y da a la cara un aspecto relajado. - las saunas faciales : permiten una limpieza en profundidad. - las compresas faciales - las mascarillas faciales : permiten equilibrar las secreciones cutáneas, estimular la circulación sanguínea, revitalizar y tonificar la piel.
La acción de los aceites esenciales sobre la piel es múltiple: - Absorción por la piel de los aceites esenciales gracias al film hidrolipidico. - Penetración por las glándulas sudoríparas y los folículos del pelo. - Difusión de los aceites esenciales en la sangre por los capilares, luego difusión en el organismo. - Regeneración de los tejidos. - Facilitar la eliminación de las células muertas. - Atrapar los radicales libres. - Luchar contra el envejecimiento. Algunos ejemplos de efectos específicos de los aceites esenciales sobre la piel: - A.E Geranio Borbón (Pelargonio asperum), Palmarosa (Cymbopogon martinii): efecto tensor en la piel - A.E Geranio Borbón (Pelargonio asperum), Manzanilla noble (Chamaemelum nobile), Rosa (Rosa damascena): reactivación de algunas células de la epidermis.
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