La difusión de aceites esenciales permite disfrutar de las propiedades de unos aceites esenciales de calidad, con un ambiente olfativo único. Los difusores eléctricos difunden aceites esenciales en el aire que respiramos, propulsando micropartículas en la atmósfera, sin calentarlas. Se preservan así todas sus propiedades. Las microparticulas se quedan en el aire durante varias horas, creando ambientes olfactivos unicos, y un mundo de bienestar.